
TRACCIÓN VERTEBRAL
Información general.
Para ejecutar correctamente un tratamiento de tracción
vertebral es esencial que el operador conozca los principios básicos
de esta técnica para poder definir el programa de tracción
más apropiado.
Además del análisis clínico, el
especialista deberá aplicar todas las técnicas disponibles
para el diagnostico (radiografía, electromiografía) que
le permitan evaluar adecuadamente al paciente y proponer la tracción
vertebral en el marco de un programa completo de terapia.
Todos los tratamientos que contemplan la producción
de movimiento, la aplicación de fuerzas mecánicas o de
fuerzas que pueden causar un aumento de la presión vascular o
de los senos basales no pueden realizarse sin haber previamente sometido
al paciente a un examen clínico e instrumental exhaustivo a fin
de excluir eventuales patologías orgánicas.
Una tracción lumbar puede contraindicarse en
pacientes enfermos de insuficiencia respiratoria ya que la posición
de los corsés obliga al paciente a una respiración abdominal.
Preste extrema atención en los tratamientos
cervicales de aquel paciente que manifieste un alivio inmediato del
dolor con la primera aplicación de tracción.
Los pacientes que manifiestan un alivio fuerte e inmediato
del dolor desde la primera tracción, que siempre se
administra de forma limitada y gradual, se han de relajar
en seguida y muy gradualmente.
La norma general para la seguridad CEI 62-5 indica
que, para un equipo con movimientos mecánicos potencialmente
peligrosos, se precisa un dispositivo de emergencia fácilmente
identificable y accesible que permita interrumpir el movimiento: antes
de iniciar el tratamiento asegúrese de que el paciente pueda
efectivamente utilizar el dispositivo de seguridad.
Si el paciente no está en condición de
presionar el pulsador de emergencia (por ejemplo una persona mayor o
imposibilitada de mover los dedos de la mano), el operador deberá
monitorear constantemente el tratamiento para poder activar él
mismo el dispositivo de emergencia en caso de necesidad.
La misma norma, arriba mencionada, contempla la posibilidad
de quitar al paciente los aditamentos mecánicos en caso de interrupción
de la corriente eléctrica; por lo tanto, se deberán sujetar
las correas al paciente de manera que puedan desatarse fácilmente
incluso bajo tracción. Se recomienda seguir las indicaciones
que se proporcionan más adelante en el capítulo “Modalidades
de aplicación”.
Se recomienda iniciar el ciclo de terapia con una fuerza
de tracción muy baja (aprox. 1/3 del peso del paciente para la
tracción lumbar y 1/10 del peso del paciente para la cervical)
y observar el estado del paciente a fin de individualizar los parámetros
de tracción más apropiados y eventualmente variarlos en
función de la respuesta del paciente.
Luego se habrá de aumentar gradualmente la fuerza
de tracción durante las sesiones sucesivas hasta alcanzar el
valor máximo (1/2 del peso del paciente para la lumbar, 1/8 para
la cervical).
Una vez que se ha terminado la sesión de tracción
es oportuno que el paciente permanezca tendido como mínimo 15-20
minutos, después que el operador le enseñe cómo
mantener una postura correcta.
Indicaciones y contraindicaciones.
A continuación se citan algunas de las más
frecuentes indicaciones y contraindicaciones terapéuticas. Para
más información consulte la bibliografía específica.
Indicaciones:
Indicaciones para la tracción lumbar:
- Discopatias degenerativas.
- Artrosis.
- Hernia del núcleo pulposo con protracción discal.
- Dolores articulares o lumbares.
Indicaciones para tracción cervical:
- Síndrome de Barré Lieu.
- Contracturas musculares cervicales.
- Cervicalgia aguda o crónica.
- Trastornos articulares agudos.
Contraindicaciones:
Contraindicaciones para tracción lumbar:
- Aparición reciente de dolor lumbar intenso.
- Hypermovilidad o instabilidad de los segmentos lumbares.
- Dolor no diagnosticado.
Contraindicaciones para tracción cervical:
- Neoplasia.
- Osteoporosis.
- Malformaciones vertebrales y vasculares.
- Artritis inflamatoria activa.
- Latigazos.
- Insuficiencia vertebrobasilar.
- Espondilartropatía avanzada.
Preparación del paciente.
Para la preparación del paciente siga las siguientes
instrucciones:
· Ponga al paciente en posición confortable,
infórmele acerca del objetivo del tratamiento y adviértale
que no haga movimientos.
· Elimine prendas u objetos que puedan afectar
la aplicación del tratamiento de tracción. Aunque el interior
del corsé es de material blando y antideslizante, las prendas
u otros objetos pueden causar el desplazamiento de los corsés.
· Entregue al paciente el dispositivo de emergencia
y asegúrese que conozca su uso correcto.
· Compruebe que no existan contraindicaciones.
Modalidades de aplicación.
Tracción lumbar.

· Cierre la tabla deslizante de la cama y apriétela
con el pomo.
· Aplique al paciente los corsés poniendo
la columna vertebral extendida.
· La correa del corsé pelviano debe alinearse
posteriormente con la columna vertebral. El corsé torácico
debe colocarse a la base del tórax.
· Acueste al paciente en la cama en posición central de
manera que la zona de separación entre los dos corsés
coincida con la línea de división de las dos tablas de
la cama.
· Enganche el corsé pelviano al cable
de tracción y coloque el cojín de apoyo para las extremidades
inferiores.
· Enganche las dos correas torácicas
a la barra de sujeción y después de comprobar la tensión
de cada correa desbloquee la tabla deslizante mediante el pomo.
· La tracción lumbar puede efectuarse
igualmente en posición prona, si eso resulta más confortable
para el paciente.
Tracción cervical con paciente acostado.

· Cierre la tabla deslizante y bloquéela
con el pomo.
· Ponga al paciente en posición decúbito en la
cama, con la cabeza del lado opuesto a la parte que se utiliza para
la tracción lumbar.
· Aplique la mentonera comprobando que la tracción
se perciba mayormente en la zona occipital.
· Enganche las dos extremidades superiores de
la mentonera a la barra de distribución de la fuerza y sujete
ésta al cable de tracción.
· Eleve la unidad central para regular la dirección
de la tracción (20°÷30°).
Tracción cervical con paciente sentado.

· Asegúrese que el paciente esté bien relajado.
· Aplique la mentonera al paciente, ponga al paciente en la silla
de manera que esté bien sostenido y en posición levemente
flexionada.